El fabricante chino, Lenovo, a afirmado que a sufrido una caída de su beneficio bruto del 37% en su primer trimestre del año fiscal.
Además a reducido sus ingresos hasta los 3,5 millones de dólares, lo que supone una caída del 17,9% respecto a los datos de hace un año.
Sin embargo, sus ventas subieron en un 1.1%, un dato más que esperanzador para la compañía, ya que en estos tres meses la industria general se redujeron en un 3,3%.
El presidente de Lenovo, Liu Chuanzhi, afirmó lo siguiente.
“No había duda de que este año iba a ser un desafío para nuestra industria, pero nos alienta el hecho de que algunas de las recientes acciones que hemos tomado han ayudado a conseguir un esperanzador comienzo en el primer trimestre”
“Los cambios que estamos realizando ayudarán a fortalecer nuestra capacidad de ir tras nuevos mercados según mejoran las condiciones económicas mundiales”.